Hydroblasting y water jetting son ambos nombres
indicados para el mismo proceso. En EEUU, hydroblasting
o hidrolimpieza ha llegado a ser el nombre más comúnmente usado para la
limpieza y la preparación de superficies, mientras que water jetting es más usado para describir mecanizados realizados
con agua a alta presión y para el uso de mezclas de abrasivos para cortar y dar
forma. Una tercera especialidad es la hidrodemolición, en la cual chorros de
agua a ultra alta presión son usados para eliminar el hormigón degradado. La
tecnología es especialmente efectiva para reparar hormigón armado, ya que el
agua elimina todo el hormigón dañado sin dañar la armadura, como ya hemos podido
ver en los posts anteriores.
Hydroblasting o
hidrolimpieza
La vida de cualquier recubrimiento dependerá del
cuidado que se tenga en la preparación de la superficie. Una adecuada
preparación alargará la vida del recubrimiento aplicado.
Los estándares
principales referentes a preparación de superficie son los establecidos por:
NACE: National Association
of Corrosion Engineers (Norma
Americana)
SSPC Steel
Structures Painting Council (Norma Americana)
BS 4232: Brithish Standards Institution (Norma
Británica)
SIS 055900: Swedish Standards Institution (Norma Sueca)
El uso de agua para limpieza, no sólo para eliminar la sal,
sino también la pintura, la herrumbre, el aceite y los residuos, se está
convirtiendo en el método de preparación de superficies del futuro.
La hidrolimpieza es una técnica para la limpieza de
superficies, que depende enteramente de la presión y caudal del agua que golpea
una superficie para lograr su limpieza.
Los abrasivos no se utilizan en los sistemas de hydroblasting,
por lo que se eliminan los problemas causados por la contaminación por polvo
y por la eliminación de los abrasivos empleados sobre todo en espacios cerrados.
Es por ello que cada vez más reemplace al uso del chorro de arena, siendo usada
para el saneo de superficies metálicas, así como para la limpieza de tuberías.
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| Silicosis producida por el empleo de chorro abrasivo |
El baremo de presiones oscila entre 700 bar hasta 2.500 bar,
dependiendo del grado de limpieza que se requiera, existiendo por lo tanto dos
tipos de presión diferentes, definidas por la NACE y la SSPC, creando una norma
conjunta, la SP12: “PREPARACIÓN DE LA SUPERFICIE Y LIMPIEZA DE ACERO Y OTROS
MATERIALES DUROS POR CHORRO DE AGUA A PRESIÓN ELEVADA Y ULTRAELEVADA ANTES DEL
REPINTADO”:
• Hidrolimpieza a alta presión, que opera a presiones entre
690 bar (10.000 psi) y 1.700 bar (25.000 psi)
• Hidrolimpieza a ultra alta presión, que funciona a
presiones superiores a 1.700 bar (25.000 psi).
La norma SSPC-NACE ha sido elaborada para ayudar a los
proyectistas y a los aplicadores asesorándoles sobre el nivel aceptable de
limpieza de la oxidación superficial permitida antes de la aplicación de nuevos
revestimientos. Este nivel se evalúa de forma visual, existiendo 4 grados de
limpieza:
Y de forma no visual:
La norma da el siguiente ejemplo de especificación:
“Toda superficie que vaya a recubrirse deberá limpiarse según
la norma SP12 de NACE/SSPC: WJ-2/SC-1 usando o HP WJ o UHP WJ; el método elegido
en última instancia por el contratista se basará en su confianza en la
capacidad del equipo y de sus componentes.”
Las superficies metálicas saneadas con esta técnica no son
iguales que las producidas por chorro abrasivo o granallado en suspensión. Esto
se debe a que el agua por sí sola no puede cortar o deformar el acero como los
abrasivos, ya que éstos pulen la superficie restándole sección a la superficie
a tratar. Por lo tanto, las superficies limpiadas con agua a presión tienden a tener
un aspecto más apagado. Además, el acero con picaduras de corrosión activa
muestra un aspecto moteado después de la hidrolimpieza debido a que la corrosión
ha penetrado en el interior del acero.
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| Metal blanco con chorro abrasivo |
Grados de limpieza con chorro de agua
No obstante, el chorro de agua a ultra alta presión producirá
un acabado de superficie igual o mejor que una superficie de chorreado abrasivo.
Con los sistemas de ultra alta presión, el óxido, las pesadas
capas de polipropileno o plástico, caucho, masillas de absorción de energía y
poliuretanos son levantados de la superficie metálica. El aceite, la grasa y
los contaminantes de sal son eliminados completamente, dejando la superficie
limpia, quedando ésta en metal negro, ideal para nuevas capas de pintura.
La tecnología avanzada, tal como los microscopios
electrónicos de barrido y los métodos de rayos X de dispersión, revelan que la
superficie limpiada con hydroblasting es
superior a la superficie de metal blanco (con chorros abrasivos) y tan
comúnmente especificada. El chorro de agua a ultra-alta presión es el único
proceso que eliminará la iniciación de la corrosión microscópica, siendo esta
el comienzo del proceso de corrosión.
El empleo de chorro de arena produce una superficie de metal
casi blanco que contiene contaminantes de sal y corrosión atrapadas debajo de
los pliegues del acero. La hidrolimpieza, sin embargo, elimina todas las sales,
la corrosión que presente la superficie, es más productivo y produce una superficie
que no puede ser igualada por el chorreado abrasivo.
A continuación veremos las distintas aplicaciones que tiene
este método del empleo de agua a alta presión:
1. Construcción: Saneo de armaduras, limpieza de
puentes metálicos, encofrados, etc.
El antes y el después de las armaduras después del hydroblasting
2. Plantas de refinería/petroquímica: Limpieza
de los intercambiadores de calor, tuberías, tanques, buques, desagües,
alcantarillas, equipo pesado (vagones, camiones cisterna, etc.) y otros equipos
de proceso, etc.
3. Marítimo: Limpieza cascos de barcos, tubos
de calderas, bodegas de carga, tanques, barcazas, etc.
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es
Laura Llorente
Equipo de HIDRODEMOLICIÓN