Además, las bombas de agua de alta presión necesitan agua limpia potable, nunca turbia o agua salada, debido a que las bombas y toberas de agua a alta presión son extremadamente susceptibles al desgaste generado por los materiales abrasivos que pueda contener el agua sucia.
Después de la hidrodemolición, las aguas residuales
contendrán sólidos en suspensión, que son principalmente partículas de cemento. Esas partículas dan al agua un aspecto blanco lechoso (Sólidos
Suspendidos Totales (SST)) y, además, la interacción del agua a alta presión y el hormigón aumenta el pH del agua a un pH altamente alcalino aumentando el pH a 10 -
12, que está por encima del pH normal del agua de aproximadamente 7,2. Por lo tanto, las aguas residuales producidas tras la hidrodemolición
deberían ser evacuadas al alcantarillado o al suelo para su absorción y/o
evaporación bajo permiso de las autoridades de control, puesto que las aguas
residuales no pueden ser vertidas directamente a pantanos, arroyos, ríos o lagos ya que esto sería perjudicial para el medio ambiente (pH 6
a 9).
Para
reducir los niveles de pH y que el agua pueda ser vertida sin ningún tipo de
problema, éstas se llevan inicialmente, mediante camión de vacío en vía seca, a unos tanques o estanques para reducir
los sólidos en suspensión. Las partículas, al ser más pesadas que el agua, se
depositan rápidamente en el fondo del tanque, permitiendo que el agua quede en
reposo. Esto también se logra al pasar el agua a través de
una serie de barreras que están forradas con un tejido de filtrado.
Así mismo, para lograr la reducción del pH es necesaria la introducción de ácido, CO2 u otros
materiales, al igual que la adición de floculantes puede ayudar en la reducción
de sólidos en suspensión.
1. Etapa 1: Ajuste del pH
Hay dos métodos de ajuste de pH, siendo estos: el ácido
mineral (normalmente sulfúrico o clorhídrico) o el dióxido de carbono. El uso
de dióxido de carbono tiene mayores ventajas sobre el ácido mineral, como son:
- El dióxido de carbono es mucho más seguro y más fácil de
manejar y almacenar.
- No hay riesgo de exposición de los operadores a las
quemaduras de ácido.
2. Etapa 2: Eliminación de partículas
Esta unidad tiene una capacidad de flujo máxima de alrededor de 100 m3/h (28 litros/segundo),
pero en general se operan en rangos de entre 1 a 50 m3/hr, eliminando del 90 al 100% de las partículas de arena y finos.
A partir de este punto, el agua se puede reciclar a mayor nivel, dependiendo de su uso previsto, pudiéndose tratar en cualquier estación depuradora de aguas residuales (EDAR).
Laura Llorente
Equipo de HIDRODEMOLICIÓN
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es
Laura Llorente
Equipo de HIDRODEMOLICIÓN







