HIDRO-DREN. REHABILITACIÓN DE DRENES CON AGUA A PRESIÓN.
Un poco de historia.
Los drenes cumplen una función muy importante en las presas, eliminando sub-presiones que garantizan la seguridad de la misma. Estos van perdiendo efectividad con el paso del tiempo y deben ser rehabilitados. Para ello, se pueden emplear sistemas tradicionales con sondas, a rotación o roto-percusión, muy conocidos por todos.
Detalle de galería prácticamente inutilizada por las sales
En 2.001, mientras me formaba en la novedosa técnica de la hidrodemolición, tuve una idea muy simple: Si la hidrodemolición es capaz de demoler hormigón de forma controlada y otros materiales porosos de gran dureza, tal vez sería capaz de arrancar las concreciones calcáreas que precipitaban en las paredes de los drenes, restándoles su capacidad.
Asesorado en cuestiones del agua a presión por Antonio Maicas, Director Técnico de la empresa WOMA, me aseguró que la idea era totalmente posible, tan solo, era necesario dar con el accesorio y los parámetros adecuados para conseguir el efecto deseado.
El proceso.
El procedimiento era sencillo, primero había que comprobar el estado real de dren y para ello, tomar los datos necesarios, que permitieran diseñar un programa individual de actuación para cada dren.
![]() |
| Cámara sumergible |
Para ello, busqué video-cámaras subacuáticas de inspección de tuberías, que nos permitieran la visualización real del interior del dren, siendo posible la grabación de toda su longitud y una vez rehabilitado, realizar una nueva filmación para constatar el efecto conseguido.
Este procedimiento fue perfeccionado gracias a la colaboración de IBERDROLA pudimos incluso realizar un ensayo en una de sus presas.
Este tuvo lugar en la Presa de Bao, (Orense). Allí, empleamos un Sistema de Video Inspección Portátil y una bomba de media presión provista de distintas toberas, que nos había prestado Rothenberger®.
![]() |
| Equipo de Filmación para tuberías |
La primera fase fue totalmente satisfactoria, pues la filmación del interior de los drenes, incluso con columnas de agua de más de 10 metros, era muy nítida aportándonos los datos suficientes.
La segunda fase, propiamente de chorreo con agua a presión, no fue tan satisfactoria, pues la tobera utilizada inicialmente (rompedora), servía para eliminar pequeños tapones, pero no actuaba sobre las paredes del dren. Probamos entonces con otra giratoria, pero en ese caso, la presión que nos ofrecía la bomba no era suficiente para conseguir arrancar las concreciones fijadas a las paredes del dren.
Parámetros propuestos.































