30 may 2014

Reparación de túneles

El revestimiento definitivo de un túnel consiste en una estructura de hormigón que reviste la cavidad y que está en contacto directo con el terreno o con el sostenimiento previamente ejecutado. Este revestimiento estructural del hormigón del túnel representa una garantía para evitar la caída de elementos del sostenimiento, siendo sus principales funciones la impermeabilización, funcionalidad y estética.
La forma y la geometría de un revestimiento vienen marcados por consideraciones geotécnicas y suelen relacionarse entre la excavación y los medios utilizados, así como el uso al que esté destinado el túnel. Es por ello que la geometría de un túnel puede ser complicada, combinando diferentes curvas circulares.

Generalmente los revestimientos de túneles son de hormigón en masa, siendo escasos los casos en los que se precisan armaduras. Como excepción se pueden citar los siguientes:
  • Túneles en terrenos expansivos
  • Túneles en zonas de fallas
  • Zonas parciales de túneles con transmisión de esfuerzos: Unión de zapatas y contrabóveda o unión de revestimiento con muros


Dovelas prefabricadas
Sin embargo, los revestimientos de dovelas prefabricadas de hormigón armado han experimentado en los últimos tiempos una expansión espectacular debido al crecimiento de infraestructuras urbanas subterráneas excavadas con escudos.
Un revestimiento prefabricado se compone de una serie de anillos yuxtapuestos que, a su vez, están formados por un número variable de dovelas. Este tipo de revestimiento se empezó a instalar en Inglaterra, a partir de los años 30, en túneles hidráulicos de pequeño diámetro, sustituyendo a los revestimientos de fundición utilizados hasta entonces.
Las dovelas, al ser elementos de gran esbeltez y sometidos a esfuerzos, así como a las cargas del terreno, precisan de una cuantía de armadura que les permiten soportar dichas acciones. Es por ello que disponen de armaduras de flexión, de refuerzo en juntas radiales y de refuerzo en juntas circunferenciales, así como de juntas y elementos de fijación para la unión de una dovela con otra, haciendo posible la impermeabilización del túnel.


Reparación de túneles
En los últimos 25 años el número de incendios, tanto en túneles carreteros como de ferrocarril, ha sido importante, sobre todo en lo concerniente a pérdida de vidas humanas. Además, los costos de reparación y la interrupción en el servicio del túnel han sido significativos.
Para que un hormigón mantenga sus propiedades después de un fuego, la temperatura de la superficie del mismo no debe sobrepasar unos valores predeterminados. Estos valores han sido establecidos con un coeficiente de seguridad para que no aparezcan daños por deformaciones plásticas, despegue de la armadura, etc. Estas temperaturas son 380ºC en la superficie del hormigón y 250ºC en la zona de armadura si se trata de un hormigón armado, que lo cumple si el recubrimiento es de 25 mm.
Es por ello que muchos de los túneles de hormigón actuales necesitan ser renovados para cumplir con la legislación sobre prevención de incendios, aplicando un nuevo hormigón altamente resistente a las altas temperaturas.

Sin embargo, para poder proyectar el nuevo hormigón es necesario retirar primero la capa superficial de las dovelas y llegar hasta la armadura. Así, la nueva capa ingnífuga tendrá una mayor cohesión con el resto de la estructura manteniendo su integridad.
Además de esto, la inspección periódica de los túneles puede revelar daños en la superficie del hormigón, pudiendo estar fisurada originando que se filtre agua por dichas grietas. Es por ello que también es necesaria su reparación sin, para ello, dañar la armadura y debilitar el hormigón sano.
La retirada del hormigón realizada mediante hidrodemolición, que respeta el hormigón en buen estado y no daña la armadura, facilita el vertido del nuevo hormigón y la cohesión del nuevo material con el antiguo. Y, además, permitiendo acortar los plazos del proyecto, un aspecto clave en la reparación de infraestructuras de transportes como puentes, vías o túneles.
La técnica de la hidrodemolición es una tecnología que, controlando los parámetros físicos del proceso de hidrodemolición, permite la eliminación del hormigón degradado sin comprometer el material intacto. Dependiendo de las características que se quieran conseguir, los parámetros físicos tomados en consideración son: la presión del agua, el caudal del agua, la distancia de la lanza a la superficie a tratar y el tipo de toberas. La automatización del proceso de la hidrodemolición selectiva, completado con la utilización de robots, es esencial para obtener una calidad óptima de la superficie tratada y sin comprometer la seguridad del operario.
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es 



Laura Llorente
Equipo de HIDRODEMOLICIÓN

27 may 2014

Report 11: Reparación de tablero en puente de alta montaña en la autopista A-66 de León

Las carreteras se encuentran en un estado de conservación “deficiente”: el peor de los últimos 30 años. Ello tiene consecuencias directas sobre la comodidad de conducción y cansancio del conductor, tráfico rodado, deterioro del vehículo, consumo de combustible y seguridad vial.

Una carretera en mal estado aumenta el riesgo de sufrir un accidente por deslizamiento del vehículo e incluso por la incomodidad de conducción. Es por ello tan importante la reparación de dichas carreteras y sobre todo en estructuras tan delicadas como son los puentes.

Este mes os mostraremos la reparación de un tablero de la autopista AP-66 donde el pavimento estaba totalmente deteriorado.
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es 


El equipo de HIDRODEMOLICIÓN

30 abr 2014

Testeo de hormigón dañado por la acción del fuego

La aparición de zonas con altas temperaturas en el interior de una estructura produce una respuesta general de esta al incremento de longitud de los elementos, afectados por causa de la dilatación térmica. La existencia de coqueras o debilitamientos en la sección del hormigón permite que las altas temperaturas atraviesen el hormigón y lleguen a las armaduras muy rápidamente. Como bien sabéis, el acero es buen conductor por lo que se calienta toda la barra de acero produciéndose una dilatación de la misma, sin embargo el hormigón permanece en el mismo estado. Esto produce compresiones y por lo tanto fisuras.
El proceso de desprendimiento, también llamado spalling, tiene lugar rápidamente, a los 100-150 ºC, como resultado del impacto térmico y el cambio de estado del agua intersticial. 

A medida que el agua se convierte en vapor y debido a la densa estructura del hormigón, el vapor no puede escapar eficientemente a través de su matriz, y la presión aumenta. Cuando la presión en el hormigón es superior a su resistencia, comienza el proceso de desprendimiento o spalling.
Este efecto puede ser agrupado en cuatro categorías: 
a) Desconchamiento del agregado;
b) Desconchamiento por explosión;
c) Desconchamiento de la superficie;
d) Desconchamiento en esquinas.

Las primeras tres pueden ocurrir durante los primeros 20-30 min en un fuego y están influenciados por el grado de calentamiento, mientras que la cuarta ocurre después de 30-60 min de fuego y está influenciada por la temperatura máxima. El desconchamiento de superficie y el desconchamiento por explosión son violentos, siendo el desconchamiento por explosión el más grave de todos.
El hormigón de alta resistencia (HPC) es más propenso a desprenderse explosivamente y a experimentar múltiples desconchamientos que el hormigón de resistencia normal ya que se crea mayor presión en los poros durante el calentamiento por el aumento de densidad y menor porosidad de su mezcla.

Sin embargo, es necesario la realización de un testeo para comprobar si no se han realizado fisuras en el interior de la estructura.

El proceso de hidrodemolición elimina el hormigón por dos mecanismos separados: el impacto directo en la superficie y la presurización de las grietas. Permite respetar las armaduras y no introduce vibraciones y efectos de martilleo que comprometerían la adherencia con el nuevo hormigón in situ, algo que sería inevitable con cualquier otro procedimiento. Por lo que se desaconseja explícitamente el uso de martillos neumáticos, pistoletes u otras técnicas de percusión por las razones expuestas.
Para estos trabajos, es muy importante diferenciar la hidrodemolición robotizada de la hidrolimpieza manual. ¿Por qué? 

La lanza manual es manipulada por un operario, por lo que la fuerza ejercida con ésta es de 200 N, la cual ayuda a sanear superficies de hormigón en las que no es necesario rebajar muchos centímetros. Habitualmente se emplean toberas de 0,7-0,8 mm siendo una amplitud muy pequeña y penetrando muy lentamente sobre el soporte de hormigón, dependiendo también del tipo de hormigón que sea, del árido del que esté compuesto, el tiempo de exposición del chorro y la distancia a la que se inyecta el chorro del agua.
Sin embargo, la preparación de superficies con equipos robotizados es mucho más eficaz y necesario en esta situación, ya que aporta una fuerza de 2.000 N, rebajando 10 veces más rápido que una lanza manual en el mismo tiempo de exposición y la misma distancia del chorro de agua. A su vez, la amplitud es mucho mayor dado que se emplean toberas de 3,2 mm. Este dato es importante puesto que evidencia las fisuras y elimina las partes más dañadas gracias al escaner completo que realiza del muro o solera a intervenir en una primera pasada del robot. 
Más tarde, en una segunda pasada, se realizaría la hidrodemolición eliminando 2-3 cm por detrás de la armadura para, más tarde, volver a hormigonar. Para estos trabajos con robot, es importante trabajar con 1.000 bar de presión y caudales de 190 lt/hora.
Como se puede apreciar en el croquis al igual que en las imágenes, el trabajo realizado con lanza manual y el robotizado no son comparables.  
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es 



Laura LlorenteEquipo de HIDRODEMOLICIÓN

25 abr 2014

Hidrodemolicion, ideal para actualizar los pretiles

Seguro que sabes lo importante que son los pretiles, o sea de las barreras de contención instaladas en los puentes y viaductos. En este post, recordaré cómo se clasifican, la necesidad de actualizar aquellos que no cumplen con la norma y de las ventajas que aporta la hidrodemolición para adecuarlos en puentes existentes.

nota: este post, se editó en abril de 2014, en breve actualizaremos su contenidos


31 mar 2014

Preparación de superficies de hormigón

En los últimos años, los proyectos de reparación del hormigón se han vuelto muy exigentes. Tanto si la reparación es en un parking, un tablero de un puente, una presa, aliviadero, puerto, instalación industrial o una planta de tratamiento de aguas residuales, los propietarios esperan que la reparación finalice rápidamente, al tiempo que requieren un aumento de la calidad de dicha reparación una vez terminada. Es por ello que los ingenieros están obligados a explorar nuevas innovaciones y tecnologías para lograr las metas establecidas por los propietarios. Una tecnología que cada vez se está implementando en los proyectos de reparación de hormigón es la hidrodemolición.
La hidrodemolición, como bien ya sabéis, es el método de eliminación de hormigón con agua a alta presión. Esta tecnología fue desarrollada por primera vez en Europa en la década de 1970 y desde entonces es un método ampliamente aceptado para la reparación del hormigón en toda Europa y América del Norte. 
Empleo de chorro de agua a alta presión en la abertura de galerías mineras
Una unidad de hidrodemolición robotizada típica consta de una o más bombas de alta presión transfiriendo agua a través de mangueras de alta presión a un programable y mecanizado robot. Éste es dirigido por control remoto, por lo que no supone ningún riesgo al operario que está ejecutando el trabajo de eliminación de hormigón.
La hidrodemolición permite dar muchas ventajas a los ingenieros frente a los métodos convencionales de demolición. Estas ventajas incluyen la velocidad a la que se elimina el hormigón, ya que una unidad de hidrodemolición robotizada puede reemplazar hasta veinte operarios trabajando con pistoletes. Además, no daña el acero de refuerzo, ni induce microfracturas, ni causa la vibración estructural durante el procedimiento de extracción.
Otro aspecto muy importante de la hidrodemolición es que este método de eliminación de hormigón no causa polvo de sílice, lo que hace que sea mucho más seguro que la eliminación del  hormigón con sistemas convencionales. Además, la norma OSHA cada vez está más preocupada por la exposición del operario al polvo de sílice. Un estudio sobre un proyecto en el año 1996 mostró que los empleados fueron expuestos a 400 veces el límite permitido por OSHA del polvo de sílice durante la extracción de hormigón con martillos neumáticos. Una vez que el contratista cambió el método al de la hidrodemolición en el proyecto, se eliminó el polvo de sílice detectado.
Polvo de sílice por empleo de sistemas convencionales
Uno de los aspectos más importantes en el éxito de un proyecto de reparación de hormigón es la calidad de la preparación de la superficie. La hidrodemolición ha demostrado ser una herramienta valiosa en la prestación de una superficie rugosa e irregular libre de microfracturas. Esta superficie permite una mejor cohesión con el nuevo material de reparación.
Una vez que se termina de eliminar el hormigón necesario, ya sea porque esté enfermo o porque sea necesaria su eliminación para la recuperación de las armaduras, se utiliza aire comprimido para eliminar el agua estancada. Una vez limpio, la superficie de hormigón estará lista para aceptar un nuevo material de recubrimiento. Es importante señalar que el empleo del chorro de arena en las armaduras no es necesario ya que el proceso de hidrodemolición limpia completamente toda la armadura expuesta en un grado de limpieza HB 2,5 (metal negro) similar al SB 2,5 (metal blanco).
La hidrodemolición también se ha utilizado ampliamente en los últimos años para la eliminación de recubrimientos de epoxi o cualquier tipo de bituminoso. Cuando se realiza la eliminación de revestimiento con hidrodemolición, es posible eliminar las membranas sin dañar el hormigón subyacente a través del uso de boquillas de chorro múltiple, ya bien sea con sistema robotizado como manual.
Aunque las ventajas de la hidrodemolición superan con creces los inconvenientes, hay que señalar que existen algunos factores únicos que deben tenerse en cuenta a la hora de utilizar este método. La adquisición y disposición de cientos de litros de agua pueden plantear algunos problemas, sobre todo en estructuras cerradas tales como garajes. Dado que el agua se mezcla con la matriz del hormigón convirtiéndola en lechada, el pH de las aguas residuales es elevado a niveles que están a veces sujetos a la regulación de éstas antes de ser desechadas. La sedimentación y la neutralización de las aguas residuales en estos casos implica la instalación de tanques temporales y equipos de tratamiento químico en el caso de ser obligatorio su tratamiento.

Sin embargo, en cualquier proyecto de reparación de hormigón, la planificación y ejecución de un proyecto de hidrodemolición adecuada es la clave para un resultado exitoso. La calidad de una superficie hidrodemolida es mucho mejor para aceptar un nuevo recubrimiento o material que una superficie preparada usando los métodos convencionales, ya pueda ser una superficie tanto horizontal como vertical.
Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es 


El equipo de HIDRODEMOLICIÓN
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La primera empresa de hidrodemolición de España

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