29 abr 2013

Patología en puentes de hormigón

La importancia de los puentes en el desarrollo y en las relaciones humanas ha sido el objetivo principal del impulso para el conocimiento en la construcción y mantenimiento de dichas estructuras.


Todos sabemos las ventajas que tiene el uso del hormigón a nivel arquitectónico, es por ello que se utilice en grandes cantidades debido a sus cualidades estructurales y estéticas.
Los puentes confeccionados con hormigón armado están diseñados para resistir cargas propias, sobrecargas y acciones del medio ambiente. Sin embargo, con el paso del tiempo el material sufre alteraciones presentando una serie de patologías de diferente intensidad e incidencia, lo cual obliga a generar un mantenimiento regular y en muchos casos a reparaciones o refuerzos. El deterioro de la estructura compromete tanto el aspecto estético como su capacidad resistente, siendo posible incluso producir un colapso parcial o total.

Existen dos factores fundamentales en el deterioro de las estructuras de hormigón: uno de ellos es el efecto de la sal con la consecuente corrosión de las armaduras producto de los cloruros, el otro es el exceso de cargas aplicadas.


A nivel de estructura los principales problemas están enfocados en accidentes y a la socavación de los cimientos.


Detección
La primera tarea dentro de un sistema de reparación será realizar la inspección de obra para determinar el estado de servicio, en el que habrá que:
-          -  Identificar las causas que provocan o provocaron ese deterioro
-          -  Conocer la dimensión del deterioro en cuanto a los efectos sobre las propiedades físicas y mecánicas de los materiales así como delimitar las zonas a reparar.
-          -  Estudiar la variación en el tiempo de las condiciones a las que está sujeta la obra.


Como resultado de esta investigación se tendrá un conocimiento de las actuales características resistentes y funcionales de la estructura, por lo que permitirá proponer una reparación de la misma.


Causas
Las patologías en las estructuras presentan manifestaciones externas de las cuales se puede determinar su naturaleza, origen y fenómenos asociados, y por lo tanto, estimar sus posibles consecuencias.


Los síntomas más comunes son: fisuras, eflorescencias, flechas excesivas, manchas, corrosión de la armadura pasiva y de pretensado, oquedades superficiales o segregación, creados por distintas causas provocadas por la acción actuante, como:
a) Ausencia o pérdida del recubrimiento en las armaduras.
b) Impermeabilización incorrecta o carencia de ella.
c) Hormigonado con temperaturas ambientales extremas.
d) Vibrado insuficiente del hormigón.
e) Mala calidad del hormigón.
f) Asientos y/o deslizamientos en encofrados
g) Contaminación de los áridos.
h) Depósito de sales de deshielos.
i) Efectos por presencias de microorganismos.
j) Deformaciones impuestas
k) Fuego
l) Sobrecargas
m) Acciones excepcionales y accidentales
n) El mantenimiento y uso de la estructura


Principales patologías
En este post haremos una síntesis de los diferentes daños o defectos que inciden en el deterioro de los elementos de un puente por una sucesión de procesos que atentan contra la durabilidad de la estructura.

Daños típicos generados en puentes. Imagen perteneciente a COMPOSAN
De acuerdo con estudios estadísticos del Bureau Seguritas referenciados por Calavera (1996) se ha encontrado que en Europa, según las etapas del proceso constructivo, el 51% de los daños se presentan en la etapa de ejecución, el 37% en la etapa de concepción y diseño del proyecto, y el 12% durante el uso y mantenimiento.

Empezaremos enumerando cada una de estas manifestaciones patológicas con las que nos hemos encontrado y nos han solicitado ayuda para su posible reparación:

        1)  Grietas y fisuras
La formación de fisuras se debe a la deformación provocada por la carga mecánica en una pieza de hormigón reforzado o pretensado, y puede tener origen en muchos factores, tales como fisuras por deformación de tensión o compresión (estado crítico de leve colapso); fisuras originadas por esfuerzo cortante o torsión (que constituyen un estado crítico de leve colapso); fisuras causadas por desplazamiento del hormigón; fisuras originadas por contracción; fisuras causadas por deformación de longitud térmicas o higroscópicas; fisuras provocadas por deficiencia en el posicionamiento de equipo de soporte y detalles en las juntas. 

Normalmente cualquier elemento de hormigón armado es propenso a que presente fisuraciones bajo las cargas normales de servicio, sin embargo, cuando el ancho de las fisuras producidas es grande (mayor a 0.5 mm) se considera como una manifestación patológica y pueden afectar el funcionamiento de la estructura.

2)  Fisuras por retracción
La fisuración por retracción plástica ocurre mientras el hormigón está en estado fresco, generalmente se presentan en superficies horizontales, con relación superficie libre / volumen mayor a 3.50, entre la primera y las seis primeras horas después, generando fisuras y microfisuras que se extienden rápidamente.

Generalmente son fisuras de poco espesor (0.2 mm a 0.4 mm) y su longitud puede variar desde unos cuantos centímetros hasta aproximadamente 1.5 metros. Comúnmente son fisuras en forma de línea recta que no siguen un mismo patrón y no presentan ninguna simetría.

3)      Coqueras
Alteración sufrida por el hormigón definida por la presencia de oquedades superficiales que quedan en el hormigón endurecido, evidenciando zonas vacías en las caras de los elementos. Las coqueras son causadas generalmente por falta de vibrado, compactación excesiva o deficiente, prácticas inapropiadas en la colocación del hormigón en zonas con alta densidad de refuerzo, dosificaciones inadecuadas de mezclas de hormigón, etc. 


4)      Construcción inadecuada de juntas frías
La continuidad entre hormigones en diferentes etapas que no se tratan correctamente afectan directamente a la durabilidad de la estructura. El diseño inadecuado de juntas o una mala construcción de las mismas dan acceso libre a agentes agresivos como: sulfatos, cloruros, carbonatos, etc, los cuales atacan directamente al hormigón o a las armaduras, reduciendo la vida útil de la estructura. 


1         5)       Eflorescencias 
      Las eflorescencias consisten en el depósito de sales que son lixiviadas fuera del hormigón, las cuales se cristalizan después de la evaporación del agua que las transportó. Ocurren frecuentemente en la superficie del hormigón cuando el agua tiene la posibilidad de penetrar a través del material, en forma intermitente o continua, o cuando se presentan procesos de humedecimiento y secado alternadamente.
Las eflorescencias en sí mismas no constituyen un problema de durabilidad de las estructuras, sin embargo, además de afectar la estética, ocasionan un incremento de la porosidad del hormigón y un aumento en la permeabilidad, permitiendo que el hormigón sea más vulnerable a otras patologías que deterioran la estructura.

1         6)      Carbonatación
      La carbonatación es la reacción que se presenta entre el dióxido de carbono (CO2) del aire atmosférico o del suelo con los componentes alcalinos del hormigón Ca(OH)2, generando carbonato de calcio (CaCO3) y la disminución de la reserva alcalina del hormigón. La carbonatación es un proceso que avanza lentamente pero de forma continua hacia dentro de la superficie expuesta del hormigón, facilitando el proceso de corrosión de las armaduras de las estructuras de hormigón y finalmente su mismo deterioro. La carbonatación avanza más rápidamente cuando se tiene un contenido de humedad intermedio (40 a 70 % HR).


1          7)      Corrosión de la armadura
      La corrosión de las armaduras es un proceso electroquímico que causa la oxidación del acero de refuerzo en el concreto. Los factores que favorecen el proceso de corrosión se relacionan con las características del hormigón, el espesor del recubrimiento, la localización de la armadura y el medio ambiente al cual está expuesta la estructura.


Los daños causados por el proceso de corrosión de las armaduras generalmente se manifiestan a través de: fisuras en el hormigón paralelas a la dirección del refuerzo, descascarillado y/o desprendimiento del recubrimiento.

1          8)      Daño provocado por la colisión de vehículos y fuego
      La colisión de un vehículo contra las estructuras del puente provoca cargas extremas y elevadas difíciles de dimensionar, causando deformación aguda y daños tales como el desprendimiento de la cubierta y la exposición de la barra de acero reforzado, exigiendo un programa de protección para tales reparaciones.



      En las estructuras de hormigón reforzado y pretensado, el fuego produce una acción tremendamente nociva. El calentamiento del material produce un aumento del volumen generando enormes esfuerzos internos que provocan deformación del hormigón, grietas y colapso del hormigón.


1          9)      Socavación
      Se conoce como a la erosión causada por el agua o por materiales abrasivos transportados por una corriente, la cual genera desgaste del hormigón y fallas de estabilidad. Es típica de los estribos, pilas y cimentaciones.



1           10)      Deterioro del hormigón pretensado
      Los elementos del hormigón pretensado también pueden sufrir con las acciones nocivas de diferentes factores, como pueden ser: pérdida de adherencia entre el acero tensado y el hormigón; relajación del acero pretensado; retracción del hormigón; corrosión por deformación del hormigón bajo tensión del acero pretensado; deficiencia de la barra de acero de refuerzo pasiva en el anclaje.


1          11)      Fallo en apoyos y juntas deterioradas




Reparación
Cada vez es más común encontrarse con estructuras deterioradas, lo cual exige una intervención, ya sea demoliendo y reconstruyendo, cosa que ocurre en casos extremos, o reparando o rehabilitando. 

Con la reparación de los puentes se obtiene un aumento o recuperación de la capacidad portante del mismo, con lo que podrán llegar al final de la vida útil prevista. Pero esta vida útil podrá ser alcanzada en el caso de que la elección en el sistema de reparación sea el adecuado, ya que lo que se pretende es buscar una mayor durabilidad, puesto que de nada sirve el empleo de los mejores materiales del mercado para la reconstrucción del mismo si no empezamos por una buena preparación de la superficie.




De esta manera, se debe retirar todo material dañado o disgregado hasta obtener un material consistente, ya que de no hacerlo se podría perjudicar la calidad de los materiales y de la reparación, como también proceder a limpiar la armadura de posibles corrosiones y sin producir deterioro en ellas. Esto, inevitablemente sólo se consigue con el chorro de agua a alta presión.

La técnica de la hidrodemolición emplea agua a alta presión para eliminar el hormigón en mal estado y sin afectar lo más mínimo a las armaduras, puesto que no provoca vibraciones en la armadura, la deja limpia de impurezas orgánicas o minerales y sin quitarle sección a la misma, y entre otras cosas, no provoca fisuraciones en el resto de la estructura, por lo que es una herramienta esencial en este tipo de intervenciones.


En los próximos post haremos hincapié en el tratamiento de reparación que se dio en algunos de los ejemplos que os hemos comentado hoy.


Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.com 



El equipo de HIDRODEM

19 mar 2013

RIESGOS DEL AGUA A ALTA PRESIÓN. Parte 2:

Tal y como llevamos comentando en nuestros post, la técnica de la hidrodemolición tiene muchas ventajas a la hora de ejecutar los trabajos de reparación y rehabilitación debido a su calidad y rapidez, y lo que es más importante, sin dañar al armado. 



Sin embargo, ya anticipábamos en el anterior post sobre los riesgos del agua a alta presión que el desconocimiento y poco respeto hacia esta potente herramienta puede acarrear tristes consecuencias en las personas.


Lesiones personales
El principal riesgo es el propio chorro, que tiene una importante cantidad de energía cinética. Las lesiones debidas al chorro de agua de alta presión no parecen estar muy bien documentadas. Ha habido lesiones graves en las que personas han perdido dedos y muchos incidentes sin notificar.



No hay un tratamiento específico de primeros auxilios para los accidentes con chorro de agua, por lo que cualquier herida debe ser tratada de la forma habitual. No obstante, se debe informar de cualquier incidente al hospital inmediatamente, ya que a pesar de que los signos externos pueden ser mínimos, el contacto con un chorro de agua a alta presión es como un disparo (se disipa una gran cantidad de energía dentro del cuerpo provocando lesiones internas a los vasos sanguíneos, huesos, etc...).



Es evidente que, trabajando con agua a alta presión, es obligatorio el uso de EPIS, por lo que el operario necesita ropa de seguridad impermeable y que proporcione cierta protección contra el impacto del hormigón desprendido que rebote a causa del efecto del chorro de agua; botas, guantes y casco con visor resistente al impacto. 

Hay que tener en cuenta que la ropa impermeable sólo ofrece protección contra el agua pulverizada y las partículas que salten, por lo que en caso de contacto directo con el chorro de agua a alta presión ya no se dispone de ningún efecto protector suficiente. Sin embargo, se puede aumentar la protección contra las proyecciones empleando un mandil de lona o goma.



Existe un riesgo principal asociado a la rotura de una manguera de alta presión por deterioro o falta de habilidad donde las conexiones salen de la manguera. Esto provoca un violento latigazo y crea una situación peligrosa para cualquier persona próxima, agravándose el riesgo si la parte desprendida dispone de elementos metálicos de conexión. Este riesgo tiene su origen en el desgaste al que se ven sometidas las mangueras por flexiones, golpes, erosiones, etc.

La bombas de alta presión deben ser ajustadas con manómetros apropiados y con válvulas de seguridad y/o discos de ruptura que protejan a la bomba de sobre-presiones



Todos estos equipos deben estar SIEMPRE en excelente estado listos para su utilización, por lo que debemos realizar un mantenimiento preventivo permanente, una inspección visual después de cada utilización para determinar posibles daños, deterioros que pueden haberse generado durante los trabajos de hidrodemolición y examinarse antes de cada trabajo para comprobar que no presenten signos de golpes o desgarros. Es importante aclarar que la “vida” de la manguera NO está determinada por un determinado tiempo de uso, sino que está determinada por su condición y su estado.

Como norma de seguridad, los operarios de lanza SIEMPRE deberán instalar un protector lanza-manguera y eslingas de seguridad en cada conexión para evitar que, ante una posible rotura de la manguera o latiguillo, no salga desprendida provocando incluso daños mortales.



Una razón del fallo de la manguera es el bloqueo que produce las sobre-presiones; para evitarlo es necesario utilizar sólo agua limpia por lo que generalmente hay uno o dos filtros al final del sistema. Un requisito básico para cualquier operación con chorro de agua a alta presión es la capacidad de cortar el agua de forma segura. De manera que, mientras el operador de lanza no mantenga accionado el gatillo, todos los elementos y conductos de alta presión están despresurizados y por tanto, no representan peligro alguno.


El retroceso
El operario, al emplear cualquier tipo de pistola o lanza manual, experimenta una fuerza de retroceso aproximada de 20,8 kg debido a la impulsión del agua, por eso una posición firme es un elemento clave para el manejo seguro del chorro de agua. Así, se intentará reducir el caudal eyector cuando los trabajos se deban realizar por encima de la rodilla del operador, pues el control del retroceso será más complicado y el cansancio será mayor.



Hay que tener especial cuidado cuando se realicen las labores desde andamios o cestas, ya que, debido a las fuerzas de retroceso, existe un mayor peligro de que se caiga o resbale el operario.


Protección de la zona de trabajo
La zona de trabajo debe acordonarse para evitar que nadie entre en contacto con el chorro de agua o los residuos desprendidos. Por lo que el área debe estar claramente señalizada y ser vigilada por otros miembros del equipo. Además, el área debe estar limpia y libre de obstáculos que puedan causar traspiés o caídas.



En el caso de que haya dos o más personas manejando chorros de agua deben mantener una distancia de seguridad. Cuando se aplica el chorro en el exterior y dado que pueden desprenderse residuos así como agua pulverizada, es necesario erigir barreras protectoras que los contengan. Esto sería en el caso de los trabajos sobre tableros en puentes.


Conclusión
En definitiva, la hidrodemolición tiene numerosas aplicaciones y con mejores resultados que realizando el mismo trabajo con métodos tradicionales, pero es importante informar sobre sus riesgos y cómo prevenirlos. Sin embargo, también existen muchas ventajas con respecto a la seguridad y salud en obra por encima de los métodos tradicionales, como ya habíamos comentado en otro post.

Es, por tanto, IMPRESCINDIBLE que este tipo de trabajos sea realizado por personal especializado y altamente cualificado.


Esperamos que con este post ayudemos a prevenir futuras lesiones producidas por el desconocimiento de esta técnica tan necesaria por lo beneficiaria que es en las reparaciones y rehabilitaciones.

Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es




El equipo de HIDRODEM

21 feb 2013

Corrosión del hormigón en ambiente marino


Los océanos son y van a seguir siendo un lugar muy importante para el desarrollo de la vida humana en nuestro planeta. El hormigón se presenta como la respuesta más sostenible y eficiente para la construcción de todo tipo de estructuras marinas. Después de muchos años de experiencia, el hormigón se puede considerar la solución con la mejor relación precio y sostenibilidad/durabilidad de todas las probadas hasta fecha de hoy.

Sin embargo, el hormigón en contacto con agua de mar sufre un deterioro complejo que combina efectos químicos y físicos. Los iones que se difunden en el hormigón atacan los productos de hidratación, facilitan la reacción álcali-agregado, la cristalización de sales en la zona de mojado y secado, y la corrosión de armaduras, mientras que también existen procesos puramente físicos como la erosión de las olas y los objetos flotantes. Varios de estos procesos pueden ocurrir en forma simultánea provocando un deterioro progresivo difícil de evitar una vez iniciado y/o de reparar.


La concentración de sales en el agua de mar resulta muy variable de acuerdo a la localización geográfica, sin embargo la constitución y proporción relativa de los compuestos resulta bastante similar. En zonas frías y templadas la concentración resulta inferior a las zonas cálidas, siendo especialmente alta la concentración salina en las costas bajas de alta evaporación.

Importancia del problema
La agresión de las sales marinas sobre el hormigón no es significativa, generalmente no llegan a causar degradación que inhabiliten la estructura, como sí ocurre con la corrosión de las armaduras en el hormigón armado por la acción de los cloruros del agua del mar. En este caso, el hormigón se dilata y se fractura, la sección del acero se reduce y pierde resistencia a la tracción y a la fatiga, generalizándose progresivamente el proceso corrosivo.

En el hormigón armado en contacto con agua de mar, los sulfatos y los cloruros de calcio, magnesio y alcalinos, que se encuentran de forma inseparable, pueden penetrar por porosidad, capilaridad, ósmosis y difusión. Los sulfatos atacan al hormigón formando compuestos expansivos causantes de fisuración. 


La fisuración ocasionada por los sulfatos facilita la penetración de los cloruros y la corrosión de la armadura. Los productos expansivos de la corrosión dan lugar a pérdida de adherencia y la fisuración interna que se suma a la externa producida por los sulfatos, incrementando y acelerando ambas acciones.

Por lo tanto, el ambiente marino es muy agresivo para los materiales de construcción que se usan habitualmente. La presión hidrostática y las temperaturas extremas aceleran los procesos de deterioro en los materiales. Los grandes temporales de olas son capaces de destruir/romper fuertes estructuras.





Tipología estructural
En las estructuras de hormigón armado expuestas al ambiente marino, la duración tanto del periodo de iniciación como del de propagación, y consecuentemente el riesgo de corrosión, está condicionada por el tipo de ambiente marino en el que se encuentra la estructura:

1)   Zona sumergida
El hormigón que se encuentra permanentemente sumergido por debajo de las zonas de marea es capaz de proteger las armaduras, pues debido a la débil concentración de oxígeno en el agua impide la actividad corrosiva del ion cloruro, en el caso de haberse introducido hasta la armadura.


En algunos elementos sumergidos, que sobresalen por encima de las zonas de marea alta (como ocurre en los pilotes) se produce la corrosión en las zonas emergentes por efecto del fenómeno denominado “macropilas”. Esto se debe al estado de humedad permanente del hormigón que facilita la corrosión electrolítica. El mecanismo se inicia en la zona de marea, en una sección de hormigón pobre en cemento (generalmente por segregación), que bajo la acción del ion cloruro actúa como ánodo, y en la zona sumergida se constituye el cátodo, con eventual despasivación del acero, sin corroerse por la falta de oxígeno.

Fenómeno de la "macropila"
La penetración del agua tiene lugar inicialmente por succión capilar y se acelera en razón de la presión hidráulica, por lo que el agua penetra con sustancias disueltas como el cloro y sulfatos.

En estos casos, el comportamiento del hormigón a la corrosión se diferencia según la profundidad en que se encuentra. En las zonas más profundas, la permeabilidad del hormigón disminuye, pues se cierran los poros superficiales.

Material poroso impermeable         Material poroso permeable
Además, el crecimiento de colonias marinas (incrustaciones) puede ser significativo en algunos tipos de estructuras. El daño real del hormigón debido al crecimiento de organismos marinos no es un problema habitual. No obstante, se ha constatado que las algas pueden aumentar la velocidad de degradación del hormigón, debido posiblemente a la acción de los ácidos orgánicos y sulfatos producidos en la descomposición de la vegetación. 

  2)   Zona de carrera de mareas
Comprende los elementos entre los niveles de marea alta y baja, donde el hormigón está permanentemente húmedo, debido a que la inmersión es cíclica en el lapso de un día.



Los poros se encuentran saturados, pues, el tiempo de baja marea es reducido y no se produce la desecación, lo que disminuye el peligro de corrosión, pues el hormigón absorbe agua más rápidamente que la pierde. En esta zona, el agua penetra por succión capilar, transportando sustancias disueltas pero sin difusión de gases. En el hormigón comprendido entre mareas, se pueden producir fisuras que adelanten la corrosión, sea por golpes de impacto o por la acción de las olas.


  3)   Zona de salpicaduras
Se ubica por encima del nivel de la marea alta, propensa a la salpicadura de las olas. Presenta el riego de ciclos alternados de humedificación y secado, de acuerdo a las condiciones de temperatura y humedad del medio, que pueden afectar severamente al hormigón.

En el periodo húmedo, se produce el ingreso del ion cloruro por difusión. En el secado se elimina el agua en exceso, pero el hormigón retiene el cloro, y al repetirse el ciclo sucesivamente, el porcentaje ion cloruro resulta muy elevado. 

En esta zona de abundante oxígeno, la corrosión por cloro puede darse conjuntamente con la corrosión por carbonatación.

 4)    Zona aérea
El hormigón no está en contacto con el agua del mar, pero recibe las sales procedentes de la brisa marina y la niebla salina. Puede comprender muchos kilómetros al interior de la costa dependiendo de las características de los vientos dominantes.




Las construcciones de hormigón ubicadas en el litoral o alrededores, son propensas a la corrosión por cloro en suspensión en la atmósfera en forma de microscópicas gotas de agua de mar. En la niebla la concentración salina de cloruros y sulfatos eventualmente puede ser mayor que en el agua de mar, debido a la gran dispersión de las gotas y la evaporación parcial de agua, es especial cuando la temperatura es alta y la humedad relativa es baja. 

En esta zona la corrosión produce fallas características en el hormigón, como fisuras, grietas y desprendimientos del revestimiento.

Actuaciones posibles
Cualquiera que sea el material de acabado con que se reviste un elemento estructural a flexión (conteniendo hierro) en una situación de ambiente tan desfavorable, debería estar sometido a una labor de inspección y de mantenimiento periódicos. Este criterio no está en la línea con la forma actual de pensar por la que se supone que la duración de los elementos constructivos es ilimitada y de que no necesitan de cuidados posteriores a su puesta en obra.



Las obras públicas no inspeccionadas habitualmente suelen alcanzar unos niveles de deterioro importantes antes de ser denunciadas sus anomalías, ya que ello es realizado por particulares que sólo se sensibilizan cuando el aspecto es realmente ruinoso. Es por ello que en general no sea posible su reparación y deba procederse a la reconstrucción del elemento. Sustituir el hormigón contaminado por cloruros es el método de reparación más empleado. 



Las reparaciones de elementos afectados puntualmente se realizan mediante la retirada del hormigón fisurado, saneo de armaduras (en el caso de que hayan sido afectadas), preparación de la superficie y reconstrucción de la pieza mediante productos de reposición.


Saneo con hidrodemolición
Ahí es donde entraría en funcionamiento la hidrodemolición. La hidrodemolición emplea un chorro de agua a alta presión que penetra en el entramado poroso del hormigón generando una alta tensión interna que, aunque se pierda de forma rápida, provoca en la zona más cercana a la superficie estallidos de pequeñas partículas.

Eliminación de organismos marinos con hidrodemolición
Esta técnica demuestra una de sus principales ventajas, la selectividad, ya que una vez calibrados los equipos, logramos extraer todo el hormigón débil o enfermo. Por tanto, realiza una “preselección” entre el hormigón de escasa resistencia y el fuertemente adherido. Por otra parte, al no tener efecto abrasivo no hay posibilidad de desgaste de las armaduras.
Una vez limpia la superficie, observamos la gran calidad del trabajo obtenido, pues tenemos: una superficie muy rugosa, sin fisuraciones, exenta de partículas sueltas, firme y sana. En resumen, un trabajo rápido y de alta calidad que nos ofrece un soporte excelente para recibir cualquier sistema de reparación.

Aquí os mostramos un vídeo en diferentes estructuras donde hemos intervenido

Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es
El equipo de HIDRODEMOLICIÓN

22 ene 2013

Soluciones para las obras hidráulicas

Dentro del campo de la ingeniería civil, es sabido que los dos pilares fundamentales que toda estructura debe cumplir, garantizando a lo largo de su vida útil la FUNCIONALIDAD para la que fue concebida, son la ESTABILIDAD y la RESISTENCIA a las distintas acciones a las que puede verse sometida; en el caso de las obras hidráulicas, y más concretamente en las Presas, a las dos anteriores hay que añadir una tercera: la ESTANQUEIDAD.


En relación con la estanqueidad cabe señalar que si bien las presas se diseñan para que sean más o menos impermeables a lo largo del tiempo, esa característica evoluciona de forma natural a mayor o menor velocidad debida, entre otros factores:
-          A la tecnología de construcción empleada en la época en la que llevó a cabo su construcción
-          A unos inadecuados detalles constructivos
-          A fallos del diseño original
-          A la baja calidad de los materiales empleados
-          A la baja calidad del proceso de puesta en obra de los mismos
-          A una conservación y mantenimiento inadecuados
-          A unas operaciones o maniobras incorrectas
-          Al envejecimiento natural de los mismos materiales, factor éste muchas veces olvidado

De todos los factores o causas del envejecimiento, la fisuración es la más importante.
La causa más común de fisuración es el impedimento de la retracción. Las principales causas de la retracción son las pérdidas de humedad y el proceso de enfriamiento”


Como consecuencia de lo anterior, esa evolución de la estanqueidad o permeabilidad del cuerpo de presa, o del cimiento, da lugar a una pérdida de resistencia de los materiales que, en caso extremo, pueden dar lugar a problemas de inestabilidad y/o de resistencia, y, por lo tanto, a unas posibles condiciones de inseguridad.

Envejecimiento y sus consecuencias
En el caso de las presas de hormigón, su principal patología es, sin duda, el envejecimiento de los paramentos por diferentes causas:
-          Reacciones químicas
-          Disoluciones producidas por aguas puras
-          Cambios bruscos de temperatura
-          Variaciones de carga y de la temperatura asociada
-          Ciclos hielo-deshielo


En segundo lugar, lo ocupa la pérdida de efectividad de las pantallas de impermeabilización por la presencia de filtraciones excesivas y de subpresiones elevadas.
1.   La filtración causada por la presión del agua produce una porosidad y deterioro del mortero de la mampostería y del hormigón de la presa. Especialmente si contiene dióxido de carbono
2.   La experiencia prueba que con medidas de reparaciones es perfectamente controlable la filtración y además es posible poner un eficiente sistema de drenaje
3.   La continua lixivación del cemento y la cal dentro de la mampostería del cuerpo de presa, conduce al deterioro de la estabilidad e impermeabilidad de la mampostería y del hormigón.

Rehabilitación
La rehabilitación junto con el mantenimiento son las tareas más importantes a realizar durante la vida de la presa y sus obras anejas. Cuando la seguridad de la presa se considera afectada, la rehabilitación es un trabajo de evidente necesidad.

Sin embargo, en los ejercicios de rutina para el mantenimiento de la presa, es posible incluir trabajos de rehabilitación que mantengan a la presa en un nivel de seguridad, permanentemente alejado de situaciones críticas. Desgraciadamente la falta de presupuestos importantes una vez terminadas las obras, para su mantenimiento, obliga a nuevos contratos de rehabilitación cuya justificación suele estar motivada por disminución de la seguridad en algún sentido.


Dada la importancia de la reparación, antes de proceder se debe hacer una diagnosis completa del problema, evaluando los efectos y profundizando todo lo posible en las causas, analizando los componentes del hormigón en su estructura interna.

Hidrodemolición
Entre sus múltiples aplicaciones, la técnica del chorro de agua a Ultra-Alta Presión, nos facilita también las labores de eliminación de todo tipo de revestimientos en presas, depósitos, canales, etc...


Los antiguos métodos basados en el chorreo de arena, son poco eficaces, lentos y contaminantes. Nuestra técnica nos permite alcanzar grandes rendimientos, garantizar la mejor preparación del soporte y además, la posibilidad de recoger todo el material, evitando así, el vertido en el vaso.

En el siguiente video, les mostramos una intervención encargada por la empresa RODIO-KRONSA, consistente en la preparación del soporte del paramento de aguas arriba de la presa granadina de Negratín, perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y ejecutada para Rodio-Kronsa.


Mediante el empleo de un robot específico Hammelmann, con el que manejábamos presiones cercanas a los 2.500 bar, conseguimos eliminar un capa bituminosa de espesor irregular (hasta 15 mm. en zonas de descuelgue), para la cual, el agua a presión era la mejor alternativa posible.


Ventajas
Vertido cero. Manteniendo un sistema depresor sobre la campana de chorreo, conseguimos además, la aspiración del agua empleado y del material desprendido. Por tanto, nuestro sistema demuestra cumplir con los requerimientos medioambientales más exigentes.

Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es


El equipo de HIDRODEM

11 ene 2013

Abertura de muro de gravedad en el Intercambiador de Sabadell


Los muros de gravedad son muros de hormigón en masa en los que la resistencia se consigue por su propio peso. A veces, en construcciones de finales del siglo XIX, primeros del XX, se requiere la realización de aberturas sobre estos muros, pero al ser estructuras hipersensibles en las que no puede haber presencia de vibraciones, esta tarea se convierte en un tema delicado y no se puede realizar con los métodos tradicionales a destroza. Ahí es donde entra en funcionamiento la hidrodemolición



Con la técnica de la hidrodemolición podemos conseguir una abertura en muros de contención de hormigón en masa, colado y vibrado a mano, en estructuras sensibles, como estaciones, galerías de presa, túneles, conducciones forzadas…

Hace unos años pudimos llevar a cabo la abertura de huecos en el Intercambiador de Sabadell. Las obras se situaron en la estación de cercanías de Sabadell-Norte, perteneciente a la línea C-4 de Cercanías de Barcelona. Con la creación de este hueco se pudo realizar un nuevo vestíbulo de acceso a la estación, el cual permite el intercambio con la nueva estación y forma parte de la prolongación de la "Línea del Vallés" de FGC.



Los trabajos consistieron en la abertura de huecos en la bóveda de la Línea de Cercanías con unas dimensiones aproximadas de 4,50 x 2,10 m y un espesor medio de 1,20 m, en la que únicamente fue abordable por el lado exterior del andén. Además, todo se realizó con la Línea en funcionamiento.



El procedimiento que utilizó la DF fue de hacerlo en diferentes capas de 30 a 40 cm y al mismo tiempo haciendo el hueco cada vez más grande para que se produjeran las menores tensiones diferenciales posibles. 



Ventajas
Las ventajas del uso de la hidrodemolición en este tipo de estructuras sensibles son claras:
   - No existen vibraciones
   - Profundización de la demolición controlada
   - Demolición por partes 
   - Adaptación a cada caso con accesorios específicos
   - Sin afecciones a tuberías
   - Sin posibilidad de derrumbe
   - Sin aumento de fisuras actuales (reloj comparador)
   - Introducción a accesos difíciles

Si quieres saber más de todas las aplicaciones que tiene esta técnica puedes encontrarlo en www.hidrodemolicion.es


El equipo de HIDRODEM
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La primera empresa de hidrodemolición de España

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